25/11/11

Leer entre líneas

He de pensar que el deseo compromete un cierto movimiento relativo porque hace saltar los goznes de la conformidad. La descarga del impulso mental, casi involuntariamente, hace reaccionar la carcasa muscular. Si no es alguien quien hace vibrar las guirnaldas del deseo, si no son bytes transformados en pulsos, es algo que parte de dentro, algo no recocido como propio cuando en realidad está pegado a las células. No reconocido por luchas inútiles, por debatirse en diálogos sin sentido que pretenden relajar inquietudes, pero si por uno fuera lo mismo sería abanderado, logo de camiseta, tocado de cabeza, luminaria sobre el cogote, como esa bombilla que representa la idea genial que brota, como un faro de disponibilidad que compromete aunque no se quiera y no este leer entre líneas que por lo menos si fuera detonante de verdades revulsivas merecería la pena…
Publicar un comentario