24/12/15

TU NOMBRE, MI NOMBRE

Que haya impulsos que nos sorprendan y que se nos haga de noche sin mirar el reloj. Impulsos como tumbarte en el césped y jugar enroscándonos como serpientes porque me apetece morderte sin daño, porque quiero lamerte el cuello para llevarme tu sabor de recuerdo a casa. Quiero ponerte una corona de briznas verdes, provocarte espasmos que despierten mi apasionado corazón. Cambiar palabras por besos y suspiros de aprobación. Pasamos la noche tumbados en un césped plateado, besándonos y tomando copas de un vino rojo que nos enciende. Ayer no nos conocíamos y hoy es como si nos conociéramos de toda la vida. De pronto sé de tus paseos, sé de tus búsquedas, de tus inquietudes y apenas hemos hablado de la vida sin entrar en detalles. Y no queremos levantarnos porque el momento es perfecto, de esos que se pueden calificar como felices, tan fugaces que sabemos que son como horas líquidas que caen sin conciencia. 
Pronuncio tu nombre por el simple placer de que resuene en nuestros oídos, dentro de mí tu sonido. Entre tantos nombres no pensaba que iba a encajar tu nombre con el mío, tan perfecto que suena como una dulce melodía de hormigas bajo mi piel. Descubro que son sensaciones que encuentran repuesta en tu cuerpo y pongo todo mi mundo en tus manos. Improviso derramando caricias en tu pecho, al que acerco mi oído para escuchar el contrabajo de tu corazón. Y tu rítmica suena a una invitación para que nos unamos, como es una invitación que me cojas de la cara y pronuncies mi nombre. Bajo un cielo estrellado emocionante, las luces plateadas de las farolas sirven para desvelarme tu deseo porque brilla en tus ojos húmedos afianzando cada progreso. 
Y dos mundos coinciden en el avance de nuestras manos rebuscando bajo las ropas. Allí donde se genera calor quieren cobijarse y soltar a nuestros duendes para avanzar en la búsqueda del placer. Mezclamos pasión apretándonos en la dulzura de unos movimientos acompasados porque ya somos como un acordeón mágico. Una caja de resonancia de suspiros que se convierten en estelas de vapor elevándose y desplazándose como nubes en la noche, como trineos voladores. Los grillos suenan cada vez más lejanos, las copas ruedan por el césped y los zapatos saltan volando. Yacemos abrazados devorando felicidad y placer sin medida. Es nuestra noche buena y la de la naturaleza del parque que nos rodea. Susurramos nuestros nombres que vagarán por siempre en el espacio y en nuestra memoria. Que así sean eternos aunque el tiempo pase por nosotros y no volvamos a pisar este parque.


16/12/15

EL SALÓN DORADO

Otra vez huyendo de algo pero en movimiento, habiendo cargado las pilas porque habíamos hecho el amor, y en esa conexión tan profunda, me desplacé de mi centro carcelario, dejé de pensar en mí para recorrer con los dedos tu brazo, sentir los tuyos acariciándome la cara y poniéndome en órbita, tan velozmente como marcaba el cuentakilómetros del Cádillac. ¡Allá vamos! Y entonces mi cabeza hizo crack, mientras conducías apoyaba los dedos en el portátil, cerraba los ojos y me ponía a escribir automáticamente tratando de no pensar, tratando de que las teclas no me frenasen. Los dedos se me iban, salían palabras incomprensibles al principio, notaba que iba superando los frenos según calentaba la imaginación. Los motores de mis dedos, que había sentido al comenzar agarrotados se iban calentando. Imágenes borrosas, desenfocadas, iban apareciendo dentro de mi cabeza, la música de la radio me alentaba a aumentar el ritmo, otra vez un blues muy favorable para dejar de pensar. Las paredes rocosas que se sucedían a nuestro alrededor se fundían y cambiaban de color, de marrón a ocre, el color de las paredes de la habitación donde habíamos hecho el amor por primera vez. Podía empezar a describir lo que había sentido como un zumbido que partía desde muy adentro, no sabía muy bien de dónde. Era un zumbido que se volvía estremecimiento intermitentemente, que me daba calor y que apartaba las dudas que se arrinconaban perdidas por carecer de significando. Esa vibración iba venciendo y rellenando el espacio que dejaban los pensamientos que también se batían en retirada. 
Y dentro de esa espiral de altos y bajos que me drogaba y me nublaba la mente se mezclaba una corriente de energía, que al principio identifiqué como extraña pero que supe que era tu propio zumbido mezclándose con los latidos acelerados de mi corazón. Esa pérdida de mi consciencia no era otra cosa que conocimiento de ti, de tu esencia, de tu propia vibración que se acoplaba a mi ritmo como un coro a dos voces y un baile de remolinos en el que tú me abrazabas, yo te alzaba y te recogía. La música de una vieja orquesta movía nuestros cuerpos, y dábamos pasos al son de un clarinete atravesando un gran salón de baile. Las luces de las lámparas giraban sobre nuestras cabezas formando serpientes doradas y en un redoble de tambor cambiamos de ritmo y un mareo dulce nos hizo creer que bailábamos sobre nubes. No podíamos parar de suspirar y coger aire para sonreír y mirarnos a dos centímetros sin ver nada más que un aura brillante que lo invadía todo, pero de pronto todo empezó a diluirse porque te miré de reojo. Pude ver en tus ojos reflejados un halo de melancolía y un telón pesado cubrió mi ensoñación. Hubiera seguido bailando contigo acompañado de aquellas sensaciones pero por no alejarme dejé al lado los recuerdos y me apoyé en tu hombro.


10/12/15

IMPROVISACIÓN

Vuelvo a reclamar la espontaneidad, pensar es pararse y quiero movimiento, escribir música para ojos y oídos de gente que se pare a escuchar y ver. Un saxofonista toca y no se para a pensar. Vale que puede que siga una partitura en la memoria pero un saxofonista que toca jazz, por ejemplo, improvisa, se desvía de unos parámetros y realiza composiciones espontáneamente que no desentonan, que son ampliaciones de un mensaje sonoro por medio del sentimiento o desde ese más allá que es el alma musical. Un ritmo puede ser automático pero la melodía construye armonías variantes que cambian como el viento. Se deja llevar por sensaciones, por modulaciones del sentir. Música o palabras que son un canto desgarrado por sobrevivir y por vivir al máximo, que despiertan y que levantan, que te dejan caer en la melancolía por el placer de vivir intensamente lo que nace del interior. Inspirado por las musas invisibles que levitan desde hace generaciones en una atmósfera de creación y resolución, coge de ese árbol universal frutos para degustar y compartir, para que no nos sintamos solo en una pena o una alegría. 
Soy un chico intérprete de melodías con palabras, soy un transmisor de energías que fluyen desde el sonido de los granos de arena al silencio del espacio exterior. Cuántas confluencias, cuantos roces, cuantos choques y transformaciones, cuántas uniones y mezclas enriquecedoras. Lamentos o gritos de alegría de hombres y mujeres a lo largo de generaciones alimentando el árbol universal de los sentimientos y sus expresiones artísticas. Con la mejor de las actitudes sumando, probando miles de combinaciones de palabras y sonidos, sobretodo por recuperar el bienestar y por remediar explosiones y choques o malas influencias. Toda ambición se resume en dos palabras que son varios sonidos: ’te quiero’. Y si se conjugan en esa melodía improvisada nace algo perfecto como el amor, que es lo que nos ha hecho respirar siempre y que nos hará suspirar. Definitivamente el mejor sentimiento al que se puede uno dedicar. 
Y como un coro celestial, como un epílogo de bienestar, ayudar a que pensemos que merece la pena enseñar lo que hay tras una puerta, detrás de una máscara. Sí, éste es el plan, cantar un blues, enmarcarlo con un beso e improvisar hasta que podamos volar juntos. Vibrar al unísono, emocionarnos, recogernos las lágrimas con los atardeceres, para que todo, estrellas, constelaciones, galaxias, parezcan próximas a nosotros. Con un blues, la lluvia será recibida en nuestros rostros con una sonrisa.


1/12/15

PROFUNDIDAD

Me despierto abrazado a ti y me asombro al descubrir una erección nacida de la profundidad de mis sueños. No puedo pensar siquiera por qué pues el calor me atrae a estrecharte en aquel mismo punto, como dos imanes que se juntan en un movimiento de fricción en el que cualquier separación conduce de nuevo a la unión instantánea. Sin abrir los ojos sonríes y es en ese momento de belleza cuando me cautivas irremediablemente, ya no hay vuelta atrás. Quiero probar tus labios y lo hago sin pensarlo. Suben pequeños ángeles desde la punta de los pies y mezclamos nuestras lenguas, nuestro aire interior y la saliva se torna de un sabor agradable, llena de matices, mejor que cualquier vino añejo. Nos damos cuenta de que tenemos que disfrutar de nuestros cuerpos y lo recorremos con nuestras manos, nuestros dedos tocando un blues que eriza cualquier vello. Hay que expulsar los calzoncillos con los pies pues la atracción no resiste ningún tejido y allí nos adentramos, pegándonos bien para que mi sexo reconozca al tuyo como su nuevo mejor amigo, piel con piel. 
Sin saber que marcábamos con fuego en la cabeza un momento inolvidable, nos nació un querer, un impulso de fusión total irresistible, desde nuestro pecho hasta el interior de nuestros cuerpos. Y la sorpresa fue que nos acogimos sin dolor, con una sensación de paraíso tibio y húmedo. Profundamente sintiéndonos, temblando en la superficie, nos reconocimos como perfecto equilibrio en una sinuosa danza del vientre. Olvidamos que el tiempo estaba pasando, que estábamos en algún sitio perdido del desierto porque las paredes y el techo habían desaparecido y flotábamos como drogados por la química que destilábamos con cada poderosa aproximación. Éramos algo más que carne y huesos en conexión, algo más que chispas mentales. Descubrimos un prodigio espiritual encontrando alma sin límite, pura energía fabricada con pasión. Y después encontramos juntos la recompensa del éxtasis por una inmensa pirueta que nos arrojó sobre la cama del motel, aterrizando sin miedo porque nos agarrábamos de las manos. La luz del crepúsculo comenzó a filtrarse en nuestras retinas y justo en ese momento comenzó la verdadera aventura, el viaje magistral.


25/11/15

EL ÁRBOL DEL AMOR

El árbol del amor y los eucaliptos de ochenta años me observaban mientras paseaba solitario, me miraban como interrogándome qué quería de ellos y yo, como acarreaba una melancólica soledad, les atribuía la misma capacidad de acompañarme en el paseo, resaltando su naturaleza viva dedicada exclusivamente a mi presencia porque estaba allí, visitándolos y admirando la belleza de sus balanceos y silbidos. La luz del sol entregándome diamantes brillantes en el filo de las hojas, las caídas en el suelo me entregaban su sonido seco al quebrarse bajo mis pies. El viento se empeñaba en arrojarme ramilletes de hojas sobre mi cabeza, despertándome de la ensoñación de mis pensamientos para darme cuenta de que dejaba un par de sonoras huellas solitarias, para aceptar la cruda realidad de que seguía caminando a solas a pesar del paso del tiempo y de las personas. Los pájaros de mal agüero me recordaban que así lo había querido: ‘Nadie ha tenido la culpa más que tú por creer en los ángeles cupidos, por creer en la magia del destino, por pensar que podía existir un molde de algo que es completamente inmaterial. Con el sacrificio pendiente de cambiar ideales por emociones lo único que puedes hacer es disfrutar del aire puro que llena de oxígeno tus pulmones entre calada y calada, mientras la nicotina entra en filamentos manchándolos de un poco de realidad’, escribí en la libreta con una letra casi ilegible porque no quería que mis dudas ahogaran mi tenue e intermitente creatividad. Paseando lentamente conseguía ralentizar los nervios y apreciar mejor las sensaciones que recibía, así brotaban las ideas, así me convencía, querido árbol del amor, de que lo mejor que podía hacer era huir corriendo para acelerar el ritmo de la creación, para que brotasen ideas desordenadas del inconsciente que alimentasen mi espíritu creativo. ¿Para cuándo la seducción del blues, cuándo los deseos y besos de las aventuras? ¿Cuándo el silbido de un susurro en la cercanía de mi oído y no en tus lejanas hojas?


19/11/15

EN ALGÚN RINCÓN PERDIDO

Como si nos lo tuviéramos que contar todo, que no, que prefiero que me enseñes a prosperar en tu cuerpo y que toques el mío sin medida, que aprendamos canciones con suspiros, canciones de minutos que en realidad son horas, pues el ritmo de la vida lo podemos marcar nosotros. Se me ocurren tantas cosas que no puedo parar de imaginar, con nuestra piel idear rutas desde el placer al dolor que se convierte en placer porque no hay miedo ni límites. No cerraremos los ojos y podremos ver las cosas más increíbles, por supuesto el morbo que me despiertan tus curvas iluminadas por la hoguera, las mías recalcadas con tus caricias. Las mejores imágenes, por ser las más prohibidas a la vista común, impregnando nuestras retinas. Los puntos gozosos volviéndose almíbar, que podrían ser licor universal sino fuera porque estamos encerrados en una cabaña y aislados en nuestra irresistible atracción de mirarnos exclusivamente. 
Y habrá descansos para respirar oxígeno y entonces el loco romántico que había en mí, que creía dormido por cansancio, te contará historias para salir del límite de nuestros cuerpos. Viajaremos mentalmente fuera de aquel techo, porque no necesitaremos billetes, ni vuelos ni dinero para visitar juntos a todos los santos y santas que dan nombre a las plazas de todos los pueblos. Puede que sea un sinsentido pero es cuando merecerá la pena usar las palabras y no para lanzar reproches ni discutir, no queremos eso, las queremos para elevarnos sobre todo el diccionario del amor y de la paz recuperada en algún rincón perdido del planeta. Y en cuanto caigamos en el susurro en vez de dormirnos volveremos a tocar nuestros instrumentos para interpretar otra melodía dulce y acelerarnos en el ritmo de la seducción que avanza, piano, piano. Serían las expectativas lo que debemos evitar y aferrarnos a la carretera de nuestros deseos y sentimientos, en el mejor de los casos será un presente inolvidable. Intensa compañía, con nuestros gemidos escribiría un libro en tu piel que recordaría toda la vida…



10/11/15

CONJUNCIÓN

¿Es la influencia de la entrada al invierno lo que hace oscurecer los pensamientos? Menos mal que me haces espantar la pesadumbre de cigarra que llevo. Mantendré la inercia positiva, hacia arriba, hacia ti aunque me encuentre seco. Me da chispa tu mundo en donde no se piensan tanto las cosas, donde se responde sin pensar a los acontecimientos y a las personas. Tú que haces moverme como un resorte, sin reparos hacia la inconsciencia, la locura, el desenfreno, allí al punto de no retorno es donde quiero que me lleves, soy tozudo pero con tus manos me ablandas, con tu mano creas fuego y temblor, el agua de mi cuerpo hierve. Igual que eres capaz de tranquilizarme, conviertes mi alma de perro en la de un hombre sereno. Si soy civilizado es porque quieres, me domestiqué para que me saques al animal a pasear cuando despierto tu deseo de jugar conmigo. Ando frenando ansias de guerrero si susurras a mi oído que me quieres dentro. Algo parecido debo despertar en ti porque me buscas, buscas mi agitación, buscas una respuesta que destaque sobre lo plano del ser común. Hay misterio, por fin hay historia sobre algo que guardas en tu espíritu, me vuelvo arqueólogo de tus pensamientos aunque no debería querer saber más que lo que me enseñes, como no indagarás más de lo que te quiera enseñar, así son dos seres divididos por Apolo que se dejan llevar por la ley de atracción. Fíjate si tienes poder que dejo de ser mental para entregarme a través de mis manos. Me haces improvisar, ni cálculos me salen con tu presencia, me sale existir como tal para gravitar alrededor de tu cuerpo celeste. Y como un tornado nuestro abrazo nos conjuga, nos revuelve y nos mezcla sin saber si esta esencia es mía o tuya, si éste es mi vientre o el tuyo, tan pegados quedamos, y sólo sentimos chispazos que formulan constelaciones aquí y allá…




26/10/15

INERCIA

En estos instantes se está escribiendo la escena en la que te veo aparecer con una luz enfocando tus ojos que se dilatan y se abren a mi universo de la imaginación. Estás en una esquina y me miras, desde el primer momento no soy invisible para ti y al mirarme me haces incluso algo más especial que una persona corriente. No hay duda, sonríes y sé que te he estado soñando porque tu cara me es familiar. Debes haber estado en mis sueños como uno de esos personajes sin rostro, presenciando el caos que se desarrollaba allí, asombrándote de lo que era capaz de soñar. Y claro, estabas en el lío porque te he estado deseado siempre sin conocer tu cara, sólo intuyendo tu soberbia figura. Eras tú porque en esos momentos sonaban las trompetas celestiales como las escucho ahora atreviéndome a mirarte fijamente.

Enciendo un cigarro para difuminar mi miedo con el gesto viril que nos ha enseñado a todos los hombres las películas de Hollywood y me protejo con el humo que me rodea y que me eleva sobre mi precavido ser. Tus ojos siguen hipnotizándome, miro mis zapatos que se mueven solos, que se deslizan sobre el oscuro y húmedo asfalto pero levanto la vista, la cabeza erguida, el pecho henchido de orgullo por no poder resistirme. Me demuestras que esa locura merece la pena porque no me voy a estrellar y me animo, qué deliciosos gestos de predisposición hacia mí, tu pierna adelantada marcando la meta de mis pasos. La humedad de la lluvia reciente apartándose con la temperatura de la aproximación de nuestros mundos, y es cuando un sentimiento de inercia me hace olvidar mi cuerpo que aluniza en tu superficie. Nos abrazamos aunque somos unos desconocidos, el deseo acabará con nuestros reparos, nos sentiremos libres para hablar por su boca a través de nuestras manos.


19/10/15

DESEO

Te deseo, con tu música entro en trance, se deshacen mis pensamientos, cómo puedo llamar a este sentimiento, no te canses de insistir. Que transcurra los segundos amándote como somos cada uno es el milagro de la vida que nos sorprende en el presente. Quiero, sin pensar en el invierno de las cosas, adorarte como un tesoro que descubro en cada instante. Como un cielo que se presenta de colores nunca vistos, como noches valerosas enfrentadas a pecho descubierto, como ese grito de liberación que siempre he tenido bloqueado en la garganta. Tu olor es seducción, tus gestos atracción y no puedo más que posar mi mano sobre tus muslos y ascender para cruzar la frontera de tu piel, arquear tu espalda hacia mí, atraerte para respirar el perfume que emana de tu piel y besar desde el cuello a tus labios. Con nuestro placer en las manos, con mi energía y tu energía corporal hirviendo licuaremos este deseo volcánico que nos hace aullar.


17/10/15

PEQUEÑAS COSAS QUE HACER EN LA VIDA

Tengo ganas de amarte, aunque esté convencido de que es un error ¿Sabes por qué? Porque pensaré si no me ayudas, si no me lo pones fácil, y seguramente arroje la toalla pronto, ya tengo la capacidad de romance desgastada de tanto pensar y te lo digo porque no voy a insistir mucho ¿Me deseas? Es el primer paso, bueno quizá el primero ha sido lo que te he estado deseando sin que lo supieras, pero ahora quiero arriesgarme contigo. No me queda tiempo, no nos queda, tenemos que bailar juntos, reír, quedarnos alucinados por los atardeceres y embriagarnos de calor en las noches frías. Lo tengo anotado en mi libreta de ‘Pequeñas cosas que hacer en la vida’. Y ahora las releo y me parecen las más grandiosas. Sobretodo he fantaseado mucho sobre con quién las haría cuando me he dado cuenta de que no puedo esperar más, no puedo retrasarlo, no hay tiempo aunque parezca que sí. Y como te deseo pienso que todas esas cosas pueden ser muy dulces contigo, si dejamos salir ahora esto que nos atrae, claro. Pero será mejor que tengamos valor para aprovecharlo porque postergarlo es papel mojado, el mañana es tan efímero. Me gustaría disfrutarte con esta atracción que estoy sintiendo en este instante y con estas ganas de vivir. Y no me hables del futuro porque ahora no tengo miedo a equivocarme, mientras que dure o mientras coincida nuestra ley de atracción no tendré miedo de ti. Qué será de los peores momentos o de los aburridos y rutinarios, no lo sé, pero qué hay de malo si acordamos exprimirnos y sacar lo mejor de nosotros ahora, cuando esta atracción loca nos reúne.


5/10/15

HIPNOSIS

La diversión de tus gestos borra tanta charla profunda y olvido mis palabras cuando coges una brizna de hierba para masticarla, es lo más erótico e interesante que se pueda añadir. No hay necesidad de romper el silencio nada más que para suspirar y abrazarte porque vibra dentro de nosotros algo armónico, animal pero humanista, que nos atrae civilizadamente pero sin remedio. Quizás hablaba de amor queriendo asimilarlo, pero no te asustes, me pongo un poco poeta cuando sobran las palabras, lo sé, cuando basta el afecto que me causa la rotunda belleza de tus gestos escuchándome. Como ese pestañeo que me llega al alma y que me hipnotiza. Con tu mirada basta. 
Al apoyar mi deseo con argumentos sólo quería transmitirte, de viva voz, lo que me haces sentir cuando me ronroneas como los gatos mientras rozas mis labios para escucharme mejor. Me haces sentir más auténtico y no vacila mi voz porque habla el corazón del momento mágico, habla el amor instantáneo que sucede mientras que pasan estos segundos, que no cuentan porque se beben, se saborean y se fijan atemporales dentro de la memoria. Y yo ofreciéndote cursiladas pero lo tuyo es tan natural, me miras a los ojos, me cautivas sin razón, haces que identifique mi deseo con tu persona a la perfección, me hipnotizas y caigo en tus brazos.


28/9/15

TEMBLOR

Las lágrimas doradas de las velas dibujan sonrisas naranjas, diamantes en las pupilas de los ojos. Dos cuerpos cada vez más cerca entre claroscuros. Las emociones escapándose de los dedos, de los labios, los besos explorando la superficie de una piel finísima que se torna granulada, la erección de cada poro me demuestra que te estás entregando más allá de lo que dicen tus palabras. Te escribo esta declaración de pasión sobre tu espalda, con tus maravillosas nalgas coronando mi deseo, como colinas que tiemblan cuando paso la mano. Me agarro a la existencia de esa belleza suave para describirte cómo me llena de paz este deseo y cómo me altero al sentirte temblar junto a mí.


22/9/15

COMO UN VAMPIRO

Bien, estamos abrazados en este sofá tan cómodo que huele a ti. Hemos encendido estas velas que he traído, así puedo verte como en un sueño dorado. Ven aquí, recuéstate sobre mí que te rodee con mis brazos. No vamos a follar, sólo quiero cantarte al oído esta canción que he estado atesorando dos mil años para este momento. Te voy a hacer el amor con la vibración de mi voz entrando por tus dulces oídos, voy a buscarte el alma allá donde la tengas…
-¿Cómo un vampiro?
-Como un vampiro, pero no quiero sorberte, quiero regalarte una transfusión de buenas vibraciones, de deseo…
-¿Apartaremos los cerebros un ratito no?
-Apartaremos los cerebros, deja eso para los zombies. Dormiremos las neuronas que no nos sirvan para disfrutar con este mantra de deseo. Sólo déjate llevar y siente mi sonido recorrer tu cuerpo, mi voz mezclándose con tu sangre. Cantándote seguro que encuentro el reflejo de alegría que me transmites con tu sonrisa, que quiere escapar de mis ojos pero que me encandila, que me hace tibio y me despoja de todo mi genio. Es una de tus armas tu sonrisa, desarmas mis palabras, mis argumentos y propicias que te abrace con ternura. En ese círculo acogedor disolveremos la frialdad que traemos en la piel pegada, la frialdad del día que yo evito y el peso de nuestros respectivos pensamientos. Cuando nos relajemos suspiraremos libres y cómplices. Así, sin todas las cosas que necesitamos alrededor, desnudos de artificios. Casi mejor que guardemos silencio, respiremos profundo y entremos de lleno en este vacío de cordura, en esta isla brillante que es este sofá, este tiempo. Este corazón que responde acelerado a mis latidos no será mío pero ahora está entre mis brazos. Recuéstate sobre mí, anda, y no digas nada, sólo descansa en mi regazo. Caen botellas afuera y yo con tu cuello ya estoy borracho de deseo… 


15/9/15

Y DESPUÉS, ACORDES EN MI MENTE

-Y así rodando de historia en historia se hace tu historia…
-Sí, quiero llevarme las mejores enseñanzas de todos, las que se dan relajados oliendo a sudor y sexo, entre volutas de humo, es cuando quiero tener un acercamiento muy íntimo y personal, ya de tú a tu, sin ropa, sabiendo lo que nos hemos dado entre caderazos, lo que hemos transmitido sin historias ni comeduras de tarro.
-Que pena que haya que volver a las razones, es cuando se saca el manual de filosofía que todos tenemos y la Teoría de los miedos…
-Bueno, se comparten pensamientos y te das cuenta de que comienza la división y te ves a ti mismo escuchando las historias que ya sientes extrañas… ¿La Teoría de los miedos?
-Sí. El sexo, ese momento en que te sientes tan fuerte pero tan vulnerable, quién sabe lo que una persona puede hacer con tu alma después si te quedas enganchado porque te toca las siete campanillas que te hace sentir vivo y sexy. Yo no prometería nada en esos momentos…
-¡Bueno, cuánta desconfianza así de golpe! Las promesas se las llevan los gemidos pero, bueno, las dudas sí nacen, porque despertamos y empezamos a pensar divididos y lo de la conciencia compartida vuelve a ser eso que se buscaba tan mítico. Los pensamientos ya en nuestras cabecitas- le dije reafirmándolo con mi dedo corazón en su frente.
-Ah, y mientras tanto ¿Qué pensaba cuando estábamos unidos? ¿No lo sabes? Si, pensaba poco, solo un dame un poquito más o espera que cambio de postura pero sobretodo sentía, sentía humedad caliente, sentía hormigas por mis venas, sentía como mis vértebras se hacían flexibles y se ondulaban hacia ti, acoplándose a esa presión de tu entrada en mí, acogiéndola con alfombras de seda. Y sentía una punzada de dolor que, comprendiéndola, se convertía en uno de lo más deliciosos gozos que recorría todo mi cuerpo, enervando mis poros, endureciendo mis pezones y haciéndose brotar dos lágrimas de dicha…
-Gloria bendita para mí también, lo sabes porque perdí el control de mis piernas y me abandoné en tu carne, los huesos y el peso se me disolvieron en ti. No soy poeta pero me diste clarividencia para poder contemplarte como mi dulce tesoro, my cherry amoeur. Y grabaste imborrable tu expresión de placer, tu aceptación de mi cara de perro que buscaba con la lengua tocar tus labios, y tus sonrisas con mis travesuras allí abajo, no las olvidaré nunc..

-Shhh, no digas esa palabra y vuelve a hacerme el amor… que quiero tener más acordes en mi mente.




9/9/15

CUANDO LAS PALABRAS SOBRAN

Es curioso que esto sea un laberinto que me acerque a ti, para apartar las preocupaciones dejando de pensar, y tomármelo a corazón abierto, lo que venga, mi sexo lo desea ahora pero mi cabeza lo ha deseado siempre: desnudos y abrazos, caricias escritas como romanceros sobre tu piel, pero también desahogarnos, sí. Retarte y amarnos en una lucha de cuerpos sudorosos, acariciarnos para relajarnos, aparearnos como animales para sentir la vida y recargarnos de motivación. Sí, con ganas de dibujar tus curvas con la yema de mis dedos quiero tocarte como un piano de cola, desarrollando mariposas sobre tu abdomen y remolinos en tu pecho. Las sombras moviéndose caprichosas amando rincones y lámparas, armando armarios y mesillas de noche en la oscuridad. Pieles desnudas que se vislumbran como ráfagas en un espejo, vemos imágenes excitantes sucederse que nos da valor para reconocernos. Sólo la música de los gemidos de abandono, las pocas palabras que necesito para elevarte y para dirigir el cañón de placer de tu lengua. 
Que porqué es una marea difusa todo esto que hacemos y que no tiene explicación da igual porque nos convertimos en un río que fluye, solo el sentir y el ansia de deseo de colmarnos sin argumentos recorre nuestras neuronas. Que nos llegan las voces de otros mundos extraños, no nos despistan de esta armonía del presente desnuda y pura. Sin diferencias, cara a cara, cuerpo sobre cuerpo, temblando de placer nos sostenemos sin límite espacial, volando sobre la cama, flotando pero unidos nos sostenemos y lo demás que más da. Las palabras dan igual, los miedos e inseguridades sólo porque las nombro pero dan igual. Borramos todo eso con nuestras cinturas acercándonos bruscamente o lentamente con miradas al cielo o mirada sobre mirada para confirmarnos como amantes mientras brillen nuestras pupilas en la oscuridad.


1/9/15

ATERRIZAR EN NUESTRA PIEL

Y no aislarás a la gente más importante de tu vida, condúcete por la capacidad del perdón por amor, si dudas de que se lo merezcan no importa porque no eres como creen que eres. Eres una persona amorosa que va a crecer y expandirse gracias al amor en tu persona y hacia el prójimo que ya no es enemigo, que ya no acecha, que puede ser tanto una mano tendida o una caricia en el hombro como una lección, duras como estocadas pero necesarias. Y si no te puedes arriesgar es por amor, es por ternura, es por la conciencia social que creció dentro de ti. Tendrías que comprender las dinámicas del mundo y las leyes de atracción, tendrías que comprender cuál es tu salvación, dónde merecen la pena lo grillos de estómago cuándo los nudos en la garganta. Bendita emoción que te rescata tras los naufragios, bendito el aire limpio de cada nueva historia que te hace sentir vivo. 
Los recuerdos de cómo eras se mezclan con las imágenes difusas de calles y personas, regalando sonrisas, levantando los brazos, esa alegría que vuelve cada vez que pones los pies en la calle, la recordaremos. La recordaremos con un brindis, con un abrazo, con la transpiración del deseo que por fin nos ha llevado hasta aquí: el momento, este instante poderoso, la oportunidad del amor y la de proclamar tu belleza. Como ahora que me estoy acercando a gatas como un lince en tu cama y tu que me esperas con media sonrisa dentro de tu timidez ardiente, que me atrae hasta tus labios, pero antes de besarte, ajá, nos miramos a los ojos, vemos y pensamos pero borramos los pensamientos por ese impulso de sellar nuestros labios, de jugar con nuestros 'peces rojos', que se enredan y se separan para recorrer rincones que conducen a gemidos y montañas rusas. Y entonces decimos ¡Oh Dios!, sí, todos lo decimos porque casi lo alcanzamos con los dedos desde esta tierra que es nuestra piel.


24/8/15

JUEGOS REUNIDOS

Hablar de ti, hablaré de ti, sí. Tú que me vas a acompañar en este amanecer. ¡Oh Yeah con rockandroll, soul o jazz por favor! mezclado con un poquito de zumo de naranjas, que no siente mal, que entre suave como los ‘scruwdrivers’ de San Francisco. En un momento recuperarás mi mojo y yo le daré brillo al tuyo. Incluso hoy podemos buscar la luz, la dorada del día o la plateada de la noche, todo por pasar buenos momentos juntos ¿Merece la pena verdad? Partamos la piedra y démosle a rodar.
Rodemos por los suelos pero para amarnos, tiremos los jarrones del aparador, hagamos los susurros españoles en la cocina y sobre el fregador, sin miedo a que el agua fresquita moje todo, sin pensar en la fregona ¿eh? Y luego te hago lo del chico malo detrás del visillo que queda como de nueve semanas y media, con tal de reír, de construir risas sonoras a dos voces, sí, cuantas más mejor para sentir cómo se nos afloja el ombligo.
Pero hablaba de querencia íntima de jugar con alguien en especial que entendiera que lo mejor es jugar. Una guerra de almohadas ¿Una guerra de almohadas y besos? Un juego de sombras bajo la sábana. O hacemos una coreografía de brazos alzados, sonrisas, felicidad y una lluvia de estrellas saliendo de la punta de nuestros dedos. De fondo suena la música de Indiana, el eco dulce de una voz que nos hace movernos ridículamente sensuales, suspirando, un soplo de aire mueve tus cabellos. ¡Sí! Te veo por primera vez a contraluz y deseo que esa sinuosa silueta encaje en mí o en mi sombra.
Suspiros y jadeos, susurros españoles sobre una cama que se disuelven en gemidos y en vapor que nos eleva a ese cielo en la tierra, nos hace divinos por lo que hemos creado y no porque quieras hacer planes conmigo a largo plazo, con toda la impaciencia de amarte intensamente no puedo pensar en el futuro.


18/8/15

ESTE MOMENTO

Tela. Elegir entre terapia o creación cuando conoces a alguien. ¿Y por qué elegir? Quizás para descubrir interesan sólo las canciones de amor o las confesiones personales pero sólo tenemos este momento. ¿Tendríamos que confesarnos para conocernos y entregarnos? Y si todo esto te lo comento después de acariciar tu pecho prefiero callar, porque no deseo nada más que sentir en silencio como suspiras con esta creación mía que es la caricia y sí, la rueda de pensamientos se detiene porque como dos picos que emergen me saludan endurecidos tus pezones como una invitación al silencio para que sorba y lama tus estremecimientos. Tenía que contarte cosas pero el erotismo me puede ¿Por qué elegir? Hablaremos mientras estoy dentro de ti. Andan poniéndonos rayas y líneas por todos lados para estar en un sitio u otro, andamos poniéndolas cuando las mejores son las líneas circulares que mi lengua recorre alrededor de tu pezón, bajando por el abdomen mientras sonríes porque sabes que traspasaré la frontera hacia donde se recogen los gozos más certeros. Y mientras intento averiguar qué puntos te hacen disolverte. Eso sí que es una terapia recorrer tu cuerpo y recoger sonrisas, murmullos, arrumacos, recibirme bien dentro. Pero también podemos hablar entonces de lo que me interesaba, cuando te tengo, cuando ya te tengo, los dos pegados y retándonos, y entonces susurro tu nombre y hablo sobre lo que quiero de ti, esas palabras tan trascendentes, tan intensas, que no salen de la razón pero tampoco de mi polla. 


11/8/15

Y SOBRE EL AMOR, OTRA VEZ

-Y sobre el amor, otra vez. Me planteaba esta mañana intentar definirme qué entiendo por este sentimiento, o por este concepto, o por el concepto que tengo de este sentimiento. ¡Jugar, sí! Es querer jugar como un niño con otra persona, es pensar en otra persona cuando no estás con ella y cuando estás…
-¿Entonces pensar en otra persona en todo momento?
-No, no creo que eso sea amor, cómo un esclavo no me quiero ver y no quiero olvidarme de mí, que ya otras veces… mejor ni hablamos porque la cosa va de amor y ya tengo algo de amor propio.
Muchas preguntas, más que respuestas. ¿Cuál te gustaría que fuese tu amor?
-Ése del que hablan que se es libre y en el que puedes mantener tu independencia.
-Entonces la intensidad variable, momentos de gozo, de distanciamiento, de reconciliación carnal.
-Estos sí que me interesan, los que más, sobre esa potencia morbosamente emocional en la unión de dos personas es de la que me gusta hablar. O mejor que alguien me devore o me moldee con su toque para sumar con lo que llevo dentro y ser… mejor. Era amor de lo que hablaba, algo troncal y me estoy yendo por las ramas creo, y creo que es más lo que quiero que sea, tan imaginario como eso… a ver, quizás signifique aceptación y cambio. Sigo proponiendo palabras, emoción, ilusión, dedicación… pero ésta no tanto, me suena antigua porque hablo del amor que se respira en el presente, por eso descarto otras palabras como fidelidad, unión o comunión, ni mucho menos compromiso, por mucho que digan ¡Ja, compromiso, no hay quien deje de romperlos! Hablo del amor que quiero entender y que es…solidario. Palabras, más palabras, gozo, la de gozo me gusta mucho, gozo del instante, gozo sexual, gozo sensorial, lo que me pidas, pero gozo y no padecimiento. Es querer oler a una persona, querer saborearla, querer conocer más de su naturaleza o de su alma, olvidarse de los juicios porque emociona, embauca y te hace dejar de pensar para tomarlo tal como viene, en forma de caricia, palabra, mirada o sonido. Querer y tomarlo. ¿Y cómo se produce? Puede detonarse simplemente en tres segundos. ¡Qué necesidad hay de madurar el amor en los pensamientos, cobarde! Es una situación cósmica que no te deja mirar en el trastero para ir preparado porque se siente, se toma y se saborea. Te disparas y luego piensas. Entonces si es todo tan espontáneo como incontrolable… ¿Qué necesidad de frenos, ni de darle vueltas más que a la lengua entre lenguas y en la piel de quien respira tu aire? Manos que quieren conocer, manos más rápidas que la cabeza en cualquier circunstancia y frente a cualquier prudencia.
-Ah y el amor ¿Es de años o de momentos intermitentes?¿Cómo se puede estirar, cómo se puede vivir en un estado latente de felicidad amorosa, vaporosa, levitadora? Porque eso es lo que pienso que sería el amor durante un tiempo prolongado, una tontuna de las más deliciosas, sin tiempo porque no miras el reloj ¡Chapeu! Amor es no mirar el reloj mientras que estás con otra persona sino mirar dentro y sentir mariposas en el vientre y sentir la sonrisa que te quiere conquistar totalmente…



29/7/15

BOGGIE EN LA PLAZA DEL SOL

Todos bailando al son del boggie en la Plaza del Sol. Cuerpos de chicos y chicas agitándose como abanicos para espantar el calor. Cuerpos tatuados, bronceados, peludos, depilados, gruesos, delgados, maquillados, alternando y disfrutando del ritmo de la música del amor universal. Estaba allí con mi propia estrella escondida en ese ascensor de emociones y me dejé llevar. Todas las manos se alzaban, se alzaban unidas en el sonido profundo, queriendo alcanzar la frescura del cielo. Se alzaban brindando con cócteles rojos, verdes y naranjas. Se alzaban para darme la bienvenida. 
Y cuando la multitud me acoge la multitud se convierte en él, en ella, en esa sonrisa, en aquel guiño, en el beso de una chica en los labios, el roce de un chico que baila arrimado. Me entrego con mi cuerpo y con mis emociones al éxtasis colectivo cuando comienzan a sonar los timbales y todos nos despojamos de lo que nos queda de ropa y con ella se van los miedos, los prejuicios y pecados. Y una ola de amor recorre nuestros cuerpos desnudos, estremecidos por tanto placer perdemos la noción del tiempo y del espacio bailando boggie en la Plaza del Sol. Juntos unidos por la música y por la pasión. 
Y de pronto un ‘tu y yo’ prolongado, nunca dos amantes fueron tan veloces. Tu y yo nos devoramos labios, pezones, nos lamimos el sudor dulce, nos fundimos en abrazos penetrantes. Elevamos la música hasta el sexto sentido y el placer creciendo, extendiéndose por la piel universal. La emoción nos hará retirarnos para interpretar los más secretos movimientos entre arbustos que darán la bienvenida al crepúsculo. Todos en paz, sin necesidad de acordarnos de las preocupaciones, recibiremos de nuevo como se merece el manto de estrellas, diciendo adiós a un precioso día soleado en la Plaza del Sol. Lobos y lobas salvajes aullando a la luz de la luna. Fundiéndonos entre gemidos celebraremos la fiesta de la vida escuchando el eco de la máquina de fabricar música y amor.


22/7/15

EL INSTANTE

Al imaginarme que podríamos pasar las noches de verano juntos me conformaba simplemente con quedarnos sentados en un sofá, viendo películas y fumando pitillos, descubriendo rincones pero dentro de cada uno de nosotros. Más bellos que farolas, ladrillos  o plazas con fuente. Y entonces la fantasía de aquella perfecta comunión con el instante se elevaba de nuevo sobre cualquier conversación banal, descubriendo con placer que los momentos nocturnos de dulzura en su rostro eran gestos que se estaban grabando con felicidad en la memoria. Una nueva cara, una nueva sonrisa, una nueva forma de recoger con la ceja mis bromas o mis silencios… 

6/7/15

AHORA O SIEMPRE

Muchos momentos agradables viviremos que serán recuerdos. Las melodías quedarán registradas a pedazos, la seda del piano y la fuerza de la trompeta me envolverá mientras acaricio tu mano sobre un mantel de hilo como un eco sensible, tal como lo hago ahora. Me hablas de tu infancia y como brochazos van apareciendo imágenes parciales, la memoria a trozos. Recuerdo niños trotando en el campo, detalles de jerseys rallados, azules y rojos, alegría sonora en las risas, dulces aventuras imaginadas sobre el verde ocre del campo. Y mirando tus ojos como un niño me siento.
Cuando me siento niño recobro esa idea y aquella felicidad renace por unos breves segundos. Queriendo siempre ser grandullón ahora deseo la infancia atesorada a cada momento. Que me estallen desde dentro esas burbujas de amor que sentía entonces y me provoquen ahora ondas de placer es el milagroso reencuentro más apasionante que se puede tener con uno mismo. Pero respirando el presente. Sentir los impulsos mientras suceden las cosas y no después, porque es fuerza pura e inocente que no atiende a desconfianzas y es lo mejor que se puede dar porque se regalan sonrisas y miradas increíblemente frescas, se deja escapar un ohh y una pregunta sin repuesta que no importa porque sucede entre tanta cuestión, que es lo que importa. Y los compromisos de la madurez son más propios en los debates de la razón y es más arrebatadora tu voz que me hipnotiza ahora.
Y sucede que me deslizo como una serpentina, cruzando el sonido de tu voz y unes tu lengua a mi mundo, tan apasionante también porque tiembla contigo, con sus propias explosiones internas. ¿No es eso brillante? Cantar, bailar juntos, sentirnos como niños pero recuperarnos en la madurez, reconocernos en otro viaje que se vuelve sensual e irresistiblemente atractivo. Olvidados los pensamientos.

Recoges tu copa, la luz violeta del local se filtra en el cristal y recorre tus labios, que se posan para recibir un último trago, me miras, pestañeas y generas esas explosiones internas que tanto gusto te da agitar. Te levantas me das la mano y me dices: ‘No dejes que cierre los ojos esta noche como no sea para sentirte’.


1/7/15

EL MASAJE

En fin, qué masaje, lo necesitaba. Me metió los dedos en los músculos pero bien y aunque me dolía aguanté como un machote, respirando profundamente y cerrando los ojos con fuerza. Era como un dolor regenerador de todas las cargas que había acumulando en las fibras, retorciéndolas y anudándolas, fraguándose como cemento armado lo que antes era carne tierna. 
Y sus dedos hacían pim pam pim pam, venga amasar y apretar en las contracturas del cuello y los hombros para intentar disolverlas. La verdad que muy pocas veces he bajado la guardia en una sesión de fisio pero esta vez me sorprendió sentir un estremecimiento de placer cuando noté que subía una pierna para apoyarse en la camilla y hacer más fuerza sobre mi trapecio entumecido. Su calor corporal me arrastró. Ni que decir tiene que me imaginé las líneas de su figura, pues estaba boca abajo con los ojos cerrados, y la imaginación calenturienta me reveló que tenía un delicioso cuerpo debajo de la bata. 
Ese gesto de esfuerzo sobre mí me excitó y aunque me estaba haciendo daño clavándome sus dedos hay dolores que son placenteros porque sabes que todo es por sanación. Mi trapecio se reblandecía pero otra cosa iba tornándose rígida y apretaba en la camilla. Debió apreciar mi turbación porque su tacto se suavizó y sus dedos empezaron a transmitirme sensualidad, vibraciones que me relajaban y me hacían ronronear como un gato satisfecho. Me dí la vuelta, la toalla se abrió y nos fundimos tibiamente olvidándolo todo como un arroyo que desborda una presa. Con sus caricias sanaron los pinchazos de mis músculos y con la alegría de su lengua sanó mi espíritu. Así salí volando por la puerta como un feliz globo de helio.



26/6/15

VIAJE HACIA LA HUMANIDAD

Sucede que llega un momento en que te das cuenta de que el ideal del amor tan elevado no era una particularidad mía, algo que me hacía especial del resto del mundo. ¿Tenía eso un fundamento razonable? Probablemente el foco de la inocencia, llevado más allá incluso de su edad natural, la adolescencia. La sospecha es que soy un ser humano más pero saberlo me hace invencible, al contrario de la vulnerabilidad que esperaba sentir. Se que soy un hombre corriente, pero reconocerlo reafirma mi valor, porque de ahí para arriba con la imaginación y el corazón. Huyendo de salvajismos, de los que por supuesto es capaz el Hombre, proseguir el viaje hacia mi humanidad…
Iniciar el progreso como yo entiendo. Esto no es América pero es un mar de vida tranquila y pacífica. Hubo un tiempo que desee tocar una gran estrella, que me irradiara su locura de fotones furiosos, aupándome con la fuerza de mil volcanes, pero mi deseo siempre fue terminar cayendo suavemente como una pluma, deslizada con un leve suspiro, para posarme sobre un lecho de hojas o sobre la arena del mar. Amar era mi destino y me desesperaba que pasara el tiempo y sólo hubiera vivido fuegos artificiales. Pero no conocía el amor tranquilo, no sabía que se podía aspirar con mesura a tan deseado estado de bienestar…


25/6/15

EL MOTEL

-Precioso cuerpo, cada detalle es bonito, me preguntaba como sería recorrer con la lengua todos tus rincones... 
Jugaste con los caracolillos de mi pubis con entusiasmada atención. Después se desató en aquel bosquecillo un viscoso río de saliva y líquido dulzón. La radio ululaba un blues triste y melancólico y la luz se había tornado dorada pues cien rayas se filtraban por una persiana incompleta en aquel motel de carretera. Los sentidos a flor de piel, las campanillas del alma eran tocadas por la música.
Había que seguir sintiendo cómo volaban los ángeles gracias a los miles de filamentos rugosos de tu lengua; qué mierda me importaba el mundo en aquellos momentos, era lo que siempre había querido olvidarme de todo por aquellos intensos dibujos que hacías con la lengua. Líos de manos separando los pliegues para besar lo oculto y cantar el aleluyah. Me susurrabas al oído ‘siempre así, sigue así, sin pensar en nada, presente sólo en tus roces y las chispas que me despiertas; la luz azulada de la frialdad lejos de nosotros'.
Y yo asentía gimiendo. En aquel éxtasis de placentera siesta no existía dónde, cuándo, cómo ni por qué. Tan arrebatadoramente unidos y absortos en la faena estábamos que llegamos a la cima con el corazón acelerado y después del éxtasis terminamos despertando sobre la cama empapados de sudor. Otra vez estábamos allí, dos seres abrazados, ya no uno. Entonces llegaron los cantos de los grillos, habíamos perdido la noción del tiempo, la melodía de una trompeta que vibraba orgullosa en la radio nos devolvió al presente y al espacio animándonos a saltar de la cama para comernos medio mundo.





18/6/15

CON LA PECERA EN LAS MANOS

El camino que inicié hace unos años era el camino del juego del amor. Ahora lo sé con ternura ¿Que si perdí tiempo dando vueltas? Como creía que al andar también progresaba me pegué miles de paseos, como creía que mi cabeza era una pecera me acercaba a la gente convencido de que veían mi buena fe, aunque hay chicos que de hombres dejan de sonreír, dejan de mostrar su niño. ¿Lo dejé de mostrar? Todos tenemos a nuestro niño ahí jugando en nuestras guardillas, algunos corren libres y juegan en las calles, otros corren por pasillos, se distraen con libélulas, coleccionan cromos, escriben deseos. Ay, pero si eres un chico de pasillo y te encaprichas con el juego del amor tienes que ir pintando rayuelas para llegar al cielo. Pero se llega, apuesto contra todos los dioses, azares y destinos escritos que se llega. Mi niño saluda con ilusión desde la ventana, mi niño siente ganas de jugar porque vuelve a sentirse niño. Y como niño vuelvo a sonreír por un pensamiento fugaz o por una mirada dedicada a mis ojos que son las ventanas de mi habitación. Veo manos tendidas y sonrío como un niño ahora que sé que mi cabeza no es una pecera sino un balón. Un balón que arrojaré para que otros puedan jugar pero la pecera en las manos, bien visible, enseñando mi precioso pez corazón…


8/6/15

EL MAR Y EL AMOR ETERNO.

Escribías un poema sobre el mar y te sentabas frente a las olas para mantener calientes los músculos de tu arte, pero bajo un acantilado protector, intentando establecer comunicación con su esencia pero asustado por su dimensión y fuerza. El mar te decía “Voy y vengo, caigo, estallo y salpico”. Con palabras escritas y bellísimos sonidos onomatopéyicos reproducías el lenguaje poético de las olas (“…y las olas llegaban ‘Raro, arremete raro’. ‘Rudo ruu ruge’. ‘Crash”). Veía como lo hacías, me emocionaba verte en la oscuridad escribiendo y temblando. Y me acerqué lentamente, millones de minerales fundiéndose fríamente bajo mis pies, deseando pasar la mano por tus hombros para darte un abrazo y darte calor e intentar aliviar tu sufrimiento y tus golpes de corazón que no te dejaban crear. Decías que te sentías empequeñecido por el poder del mar. Me dijiste: “el mar no quiere que yo esté aquí, que me comporte como un idiota sentándome en primera fila, el mar tiene su momento de olas, y el hombre el suyo del fuego en el hogar”. A mí también me hechizó y me hipnotizó, nos abrazamos y miramos en silencio el sonido del mar, escuchamos su brillo lunar sobre las ondas, sentimos su fuerza de atracción succionando nuestros líquidos internos y dejándolos caer. Lo sentimos tan poderoso que le arrojamos el deseo del amor eterno. Y el mar habló y nos dijo: “Voy y vengo, caigo, estallo y salpico”.

Basado en el poema "Sea" de Jack Kerouac


5/6/15

VIDA CON DECORADOS DE CARTÓN

Sentirme reconocido por fotos pseudo artísticas y por un talento para escribir que ya siento seguro. No hay nada como recibir elogios y los quiero, me alimentan, me animan, me salvan por fin. Solo tuve que aceptarme y callar las críticas que sentía como ajenas pero que estaban ancladas en mi pensamiento. Y esta corriente que me da aire para imaginar, para creerme, para creérmelo, me beneficia. ¿Por qué seguir desconfiando de mí? No quiero autocríticas, mucho menos porque sé por donde pillarme. Caer en un estado de aceptación es tan maravilloso, veo con esperanza que no hay riesgo de congelación de mi corazón, no ha habido anestesia de sentimientos. Me hice duro para superar miedos y evitar heridas. No recuerdo aquella explosión que me hizo desconfiar tanto de mis sentimientos. Bueno, pero ese tobogán ya no lo tomo, pues lo que me emociona ahora es sumergirme en la dicha.
Mi corazón recupera su nombre desde que lo decidí y solo encuentro buena fe, la promesa de buena gente en el camino, buen rollo. Lo devolveré con creces, mundo, si sigo sintiendo esta dicha, que aprovecharé bien porque, al fin y al cabo, lo que importa es el sabor del ahora. Avanzaremos sin miedo a caernos, aunque sea por aquí.
Dibujaré con colores de la imaginación y la fantasía la fiesta que tendremos todos juntos. Dibujaré los límites de cualquier precipicio, pintaré los vacíos con decorados de cartón, como los de las películas de la época dorada de Hollywood. Y así no habrá precipicio, habrá un tesoro de panorámica pintada con colores pastel donde podremos contemplar el mar y la arena en colores vivos o la vegetación de la selva. Viva la vida, amigos y hermanos, alrededor del mundo. Una pequeña parte de mí es de vosotros y por este río fluye con mucha ilusión. Gracias. Esto no es Holywood, ‘This is not América’ pero cha lalalala, cha lalalala, cha lalalala…




20/5/15

DESNUDO

Amo el desnudo, la epidermis, los relieves, los claroscuros… los ojos me brillan, debería ser natural disfrutar de nuestros cuerpos desnudos sin vergüenza. Disfrutar también es tocar o rozar suavemente la orografía de otra persona que responde con estremecimiento a tantos deseos conjugados. Recogerla para que visite sus paraísos, para que descanse por unos momentos del peso de la gravedad. Poner un blues, jugar en ese estado de levitación dibujando con los dedos sobre sus pezones, con los pinceles de mi lengua, hundir la yema de los dedos en el vello del pubis perfumado con olores mágicos que provocan fuegos químicos en nuestras neuronas. Nos tenemos en ese momento y nos agarramos fuertemente para mecernos con la música y, en nuestro derecho a sentirnos intensamente, probamos el sabor dulce y amargo del refugio momentáneo.


13/5/15

SERÁ UN PLACER VIVIR

Mi placer, cuánto de bueno sería estirar esta capacidad, sumergirme en un estado permanente de satisfacción, desarrollando afectos y sentimientos positivos pero gozando sobre todo de mi vida. Estoy por convencerme de que es la mejor forma de existir y la mejor forma de expresarlo. Veo al alcance poder comunicar y transmitir, veo la apropiada dirección de construir el presente con lo que se tiene al alcance. Voy aprendiendo siempre se puede sacar algo positivo de las circunstancias. Es mejor buscar el placer y amar, amarse sobre todo. ¿Quién si no?
Necesitaba un refuerzo, un reconocimiento, no sé si alguna estatua o una medalla simbólica. Lo busqué, pero sólo me sentí galardonado cuando empecé a admirarme desde abajo del pedestal. Me ví y me dije ‘pues tampoco me merezco que me maltrate’, me quiero, y entonces solté dos lagrimitas por mí y por mi historia, que ya pocos conocerán probablemente en sus justos términos, pero que es de emocionar por las dificultades que he superado, casi sin testigos, a veces apoyándome en las letras y las palabras. Y siento como emociones ampliamente deseadas comienzan a echar brotes verdes. Vida, nueva vida.
Las emociones, que inmensa locura, que agitación, siendo reservado, que agitación interior, desde luego. Y menos mal que después de tanto meneo en la cabeza llega un día y sin saber porqué haces ‘click’ y empiezo a girar el barco hacia aguas más templadas y me puedo empezar a sentir, a sentirme satisfecho. Veo que tengo un capital inmaterial, que he conseguido cosas que caben o no caben en una habitación pero que tienen un amplio trastero en la memoria. Me siento afortunado de que la esperanza nunca me haya abandonado y es así, en ése impresionante velero vergantín, como entro en esta nueva ciudadela brillante de vida, renovado y lleno de deseos...