20/5/15

DESNUDO

Amo el desnudo, la epidermis, los relieves, los claroscuros… los ojos me brillan, debería ser natural disfrutar de nuestros cuerpos desnudos sin vergüenza. Disfrutar también es tocar o rozar suavemente la orografía de otra persona que responde con estremecimiento a tantos deseos conjugados. Recogerla para que visite sus paraísos, para que descanse por unos momentos del peso de la gravedad. Poner un blues, jugar en ese estado de levitación dibujando con los dedos sobre sus pezones, con los pinceles de mi lengua, hundir la yema de los dedos en el vello del pubis perfumado con olores mágicos que provocan fuegos químicos en nuestras neuronas. Nos tenemos en ese momento y nos agarramos fuertemente para mecernos con la música y, en nuestro derecho a sentirnos intensamente, probamos el sabor dulce y amargo del refugio momentáneo.


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