22/9/15

COMO UN VAMPIRO

Bien, estamos abrazados en este sofá tan cómodo que huele a ti. Hemos encendido estas velas que he traído, así puedo verte como en un sueño dorado. Ven aquí, recuéstate sobre mí que te rodee con mis brazos. No vamos a follar, sólo quiero cantarte al oído esta canción que he estado atesorando dos mil años para este momento. Te voy a hacer el amor con la vibración de mi voz entrando por tus dulces oídos, voy a buscarte el alma allá donde la tengas…
-¿Cómo un vampiro?
-Como un vampiro, pero no quiero sorberte, quiero regalarte una transfusión de buenas vibraciones, de deseo…
-¿Apartaremos los cerebros un ratito no?
-Apartaremos los cerebros, deja eso para los zombies. Dormiremos las neuronas que no nos sirvan para disfrutar con este mantra de deseo. Sólo déjate llevar y siente mi sonido recorrer tu cuerpo, mi voz mezclándose con tu sangre. Cantándote seguro que encuentro el reflejo de alegría que me transmites con tu sonrisa, que quiere escapar de mis ojos pero que me encandila, que me hace tibio y me despoja de todo mi genio. Es una de tus armas tu sonrisa, desarmas mis palabras, mis argumentos y propicias que te abrace con ternura. En ese círculo acogedor disolveremos la frialdad que traemos en la piel pegada, la frialdad del día que yo evito y el peso de nuestros respectivos pensamientos. Cuando nos relajemos suspiraremos libres y cómplices. Así, sin todas las cosas que necesitamos alrededor, desnudos de artificios. Casi mejor que guardemos silencio, respiremos profundo y entremos de lleno en este vacío de cordura, en esta isla brillante que es este sofá, este tiempo. Este corazón que responde acelerado a mis latidos no será mío pero ahora está entre mis brazos. Recuéstate sobre mí, anda, y no digas nada, sólo descansa en mi regazo. Caen botellas afuera y yo con tu cuello ya estoy borracho de deseo… 


Publicar un comentario