5/10/15

HIPNOSIS

La diversión de tus gestos borra tanta charla profunda y olvido mis palabras cuando coges una brizna de hierba para masticarla, es lo más erótico e interesante que se pueda añadir. No hay necesidad de romper el silencio nada más que para suspirar y abrazarte porque vibra dentro de nosotros algo armónico, animal pero humanista, que nos atrae civilizadamente pero sin remedio. Quizás hablaba de amor queriendo asimilarlo, pero no te asustes, me pongo un poco poeta cuando sobran las palabras, lo sé, cuando basta el afecto que me causa la rotunda belleza de tus gestos escuchándome. Como ese pestañeo que me llega al alma y que me hipnotiza. Con tu mirada basta. 
Al apoyar mi deseo con argumentos sólo quería transmitirte, de viva voz, lo que me haces sentir cuando me ronroneas como los gatos mientras rozas mis labios para escucharme mejor. Me haces sentir más auténtico y no vacila mi voz porque habla el corazón del momento mágico, habla el amor instantáneo que sucede mientras que pasan estos segundos, que no cuentan porque se beben, se saborean y se fijan atemporales dentro de la memoria. Y yo ofreciéndote cursiladas pero lo tuyo es tan natural, me miras a los ojos, me cautivas sin razón, haces que identifique mi deseo con tu persona a la perfección, me hipnotizas y caigo en tus brazos.


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