7/7/16

JUNTOS POR CIMAS Y VALLES

'La emoción de la adrenalina a tope parece que no se puede mantener durante mucho tiempo y por el peso que siento al comprenderlo he apoyado la cabeza exhausta en el quicio de la puerta metálica. Observo el fluir de la línea sobre el asfalto, que es discontinua pero parece continua. En los laterales los tonos de colores tierra se suceden. Me impacta la visión de un animal aplastado en la cuneta, muerte súbita, pero miro las nubes del cielo para encontrar consuelo. El paisaje avanza como velos rozando mi cara y me abandono a la naturaleza fugaz porque tú llevas el control del coche y del camino. En silencio el desierto parece infinito. Una franja roja se va disolviendo en el horizonte. La tierra se torna naranja y es porque el sol decae como decae la fuerza de un impulso. Pronto tendremos que parar porque queremos dormir al cielo raso para contemplar las estrellas y contar las que caigan del cielo. Era una de los deseos que tenía antes de comenzar el viaje y sería una buena oportunidad para retomar la emoción de estar juntos, para retomar la energía común que nos dispara. No será difícil, la ilusión por el cambio de rumbo en mi vida me sostiene además de esta atracción loca que me ha unido a ti, aunque ahora pareces serio y distante ¿O era yo quien me había distanciado? Igual tendremos que pasar juntos por cimas y valles durante este maravilloso camino. Empiezo a espabilarme. Me aproximo de nuevo a ti porque, cuando nos detengamos a descansar, lo mejor es que ya estemos conectados y dispuestos a compartir un lecho de dulzura bajo el cielo plagado de estrellas. Toda una experiencia que sería delito vivirla distanciados…'




(Extraído de mi relato 'Viajes con Kerouac en la mente')
Publicar un comentario