6/10/08
Adiós al Mercado
Lo que pudo ser si hubiera seguido allí, ahora no sé por qué deseé salir, pero claro pasó lo de la dulce María que fue como la gota que colmó el vaso. Echo de menos aquella pequeña tienda, aquel fabuloso y fantástico Mercado de Fuencarral, que ahora cierra sus puertas. Todo lo bueno e ingenioso tiene su final. Entre las cuatro paredes de una pequeñita tienda, digo, conocí a un montón de gente, me enamoré, me desenamoré, me desesperé, floté, lloré y eché de menos los cielos abiertos, el color esmeralda del agua. Aquel era el escaparate de la Reina Mala de mi amigo Fede y allí trabajó este aprendiz de brujo durante año y medio, los últimos que pasé en Madrid. Por aquel entonces lucía una cresta y mis músculos comenzaban a crecer. El Mercado de Fuencarral nació como lo más cool, un centro comercial de nuevas tendencias para los que no les gustaban los centros comerciales al uso. Había peña que se paseaba simplemente para dejarse ver. Allí había moda, ropa de importación, ropa de segunda mano, peluquería, tatoos, piercings, música, arte y vida. Lo más importante: la vida a diario de la gente que formaba aquel variopinto club. Confidencias, romances, cuchicheos, compañerismo, rumores, porrillos por debajo del mostrador y siempre una sonrisa, fuese auténtica o no, al personal. A veces costaba soportar la rutina, tantas horas de pie, tanta gente tocando las cosas pero cuando había bajón siempre estaba allí María para recargarme las pilas con un abrazo (donde quiera que estés te quiero, seguirás existiendo en mis recuerdos). Nunca me abandonará, tampoco, la sensación de que éramos una familia moderna y de que vivíamos en la vanguardia de las cosas. Ahora duele reconocer que sólo es pasado y que todo lo bueno tiene un final…
5/10/08
3/10/08
Apatía
Apatía: La apatía es la falta de emoción, motivación o entusiasmo. Es un término psicológico para un estado de indiferencia, en el que un individuo no responde a aspectos de la vida emocional, social o física. Wikipedia.
No se, joder. Estoy apático y es difícil sentir que uno escribe ‘pana buena’ para derrochar el tiempo en esto ¿Y si no en qué? ¿En buscar el ángel de la guarda en Internet para después rajarme y pensar que ya no estoy hecho para eso? Tiempo para aburrirme, seguramente para no hacer nada productivo ni competir, es lo más insano visto como se premian ahora años de trabajo con el paro y el olvido. No lo digo por mí, lo digo por multitud de casos que oigo y leo en estos días. Años trabajando y ahora en el paro con cuarenta y tantos. Se dejó sudor, ilusiones y el pelo currando como un perro en la empresa, con delicado servilismo y ahora es víctima de la quiebra general por la fiebre especuladora de los tiburones. La desgana y la depresión cunde o campa por sus anchas extensiones. ¿Generará por lo menos este momento histórico sin parangón algún movimiento literario o artístico? ¿Qué toca ahora después de ser superada toda clase de nihilismos, viajes alucinógenos, ideología fallidas y experimentos fracasados? Dios y el capital agonizando, el espacio más lejos que nunca, las asignaturas pendientes de este planeta a la espera de una perpetua solución. La guerra contra el terrorismo ya ha cuajado como querían sus inventores, wahabistas e imperialistas norteamericanos ¿qué pueden hacer ahora los librepensadores cuando se ha demostrado que entregarse al alcohol y las drogas no conduce a ningún universo paralelo?
No se, joder. Estoy apático y es difícil sentir que uno escribe ‘pana buena’ para derrochar el tiempo en esto ¿Y si no en qué? ¿En buscar el ángel de la guarda en Internet para después rajarme y pensar que ya no estoy hecho para eso? Tiempo para aburrirme, seguramente para no hacer nada productivo ni competir, es lo más insano visto como se premian ahora años de trabajo con el paro y el olvido. No lo digo por mí, lo digo por multitud de casos que oigo y leo en estos días. Años trabajando y ahora en el paro con cuarenta y tantos. Se dejó sudor, ilusiones y el pelo currando como un perro en la empresa, con delicado servilismo y ahora es víctima de la quiebra general por la fiebre especuladora de los tiburones. La desgana y la depresión cunde o campa por sus anchas extensiones. ¿Generará por lo menos este momento histórico sin parangón algún movimiento literario o artístico? ¿Qué toca ahora después de ser superada toda clase de nihilismos, viajes alucinógenos, ideología fallidas y experimentos fracasados? Dios y el capital agonizando, el espacio más lejos que nunca, las asignaturas pendientes de este planeta a la espera de una perpetua solución. La guerra contra el terrorismo ya ha cuajado como querían sus inventores, wahabistas e imperialistas norteamericanos ¿qué pueden hacer ahora los librepensadores cuando se ha demostrado que entregarse al alcohol y las drogas no conduce a ningún universo paralelo?
30/9/08
Una pequeña Metamorfosis
Esta mañana he estado en el parque leyendo un libro, qué bien se entiende todo en ese ambiente cuando sólo te llega el trino de los pájaros y patos y el leve susurro del agua que brota en el estanque. Estaba leyendo a Jean Genet, Querelle, que ya de por sí es complicado y lo entendía todo. Qué bien entraban las frases en esa tranquilidad. Cuando miré al suelo y allí estaba el escarabajo más horrible y extraño que he visto en mi vida. Al principio parecía un abejorro, con lo que sentí un indicio de terror porque pensaba que me iba a atacar con su aguijón, pero no, tenía que ser un escarabajo por que no pasaba del suelo. No huía, es más hacía tímidos acercamientos, se paraba y balanceaba su cuerpo con unos contoneos extraños. Pensé que tenía que controlar ese miedo irracional pues el bicho parecía inofensivo, aunque deseé que se marchara y no lo hacía. Estaba allí haciéndome compañía con su danza del vientre y empecé a sentirme confiado por lo que seguí leyendo. Genet narraba el encuentro de Gil y Roger, un encuentro lleno de sensualidad entre hombres. Gil ya había cometido el asesinato de su patrón y acude a Roger a pedirle ayuda y le dice que vaya a verle al Presidio donde estaba escondido. Y allí estaban aquellos dos fumando, el chico deseando secretamente al delincuente en la cercanía. Jo, envidié aquel juego de seducción con alguien tan bravo, aquella camaradería tan masculina que rozaba la ternura. Eché un vistazo al escarabajo de reojo y allí seguía, no me había abandonado, no huía y seguía con su extraño balanceo. Empecé a preocuparme por él. ¿A ver si estaba interpretando la danza del moribundo, no eran aquellos movimientos agónicos? Lo normal de un insecto era huir y allí estaba apenas alejándose de mi sombra unos milímetros y volvía. De pronto se paró y temí por su muerte. Pensé: ¡Joder, he presenciado los últimos estertores de un ser! Me acerqué preocupado y aquel jovial insecto volvió a la vida y me saludó con un movimiento de antenas. Me sentí feliz y me di cuenta del viaje interior que había realizado de la repugnancia al aprecio. Contento cerré el libro, me despedí del escarabajo a viva voz para que me escuchara y seguí mi camino…
Becerros de oro
No se por qué envidio a los actores porno. El dinero que ganan follando, todos esos amigos y amigas con esos cuerpazos, esos viajes (Los Ángeles, Nueva York, San Francisco, Sidney) esas fiestas y su red social efervescente (lo dicho con cientos de colegas que en realidad no lo son). Despiertan una admiración que no se profesa a chaperos y prostitutas, pero estos no forman parte del mundo del espectáculo aunque si participan en el mismo negocio, pues satisfacen los deseos que los otros despiertan. Orgías de sexo, drogas, house, jacuzzi y champagne. No se por qué los envidio, todo eso debería haber pasado ya. Mi momento tuve y ahora paseo por los parques observando las hojas resecas caer de los árboles. Entonces ¿Por qué los sigo envidiando? Me llena un libro, momentos familiares, me conformo con charlas en un café, con dos o tres amigos que me pudieran escuchar ¿Por qué me sigue excitando ese brillo infernal? Si me hubiera entregado por completo al disfrute del minuto presente, si sólo me hubiera importado mi propio placer, tendría sentido que siguiese adorando esos peligrosos paraísos, pero no he acabado con mi vena hedonista por mucho que hubiera tomado decisiones que me condujeron inevitablemente a esta vida apacible, que para nadie tiene mérito. Quiero dejar de adorar becerros de oro y sonreír por mi suerte, por esta afortunada tranquilidad…
27/9/08
La Generación Post Movida
Anduve por ahí sin darme cuenta de lo que pasaba ¿Y donde estaban aquellas estrellas? Estaban allí, sin nombre aparente, ahora lo tienen y me doy cuenta de que también formé parte de una generación. Los finales de la movida en Madrid dieron sus frutos con el tiempo, frutos que ahora están maduros. Álvaro Villarrubia es ahora un gran fotógrafo, Antoñita Glamour es Antonio de ‘Glamour to kill’, Luis es la omnipresente Prohibida y por supuesto Daren con su lado artístico de diva del house representado en Sandra Love. Por allí andaba yo, que en aquella época estudiaba periodismo y que, simplemente, quería conocer a gente interesante, libre, atrevida, participando sólo de alguna juerga, charla, caricia, beso furtivo… Recuerdo ahora a esos ángeles y a una época inolvidable que parecía vacía porque no sabíamos de dónde veníamos y adónde íbamos, germinando entre experimentos químicos a la sombra del Manzano. No figuran en la Wikipedia como generación artística pero lo son y allí estuvo este Voyeur, que ahora es cronista en la nada, respirando de una época y de unos personajes que admiré por originales e independientes y que han fraguado su camino. Los revindico como la generación post-movida, que no se olvide, aunque lo que deslumbre sean los precursores McNamaras y Almodóvares, también llevaba la locura de la vida hecha arte que les han llevado a donde están. Y yo aquí por estos lares, después de tantas vueltas, tan tranquilo ahora, jejeje
25/9/08
¡Allá vamos!
Un fragmento del gran maestro Jack Kerouac, palabras inspiradoras con las que me identifico y que resumen bien lo bueno de conocer gente revitalizante. Personas así he conocido pero ahora anda la cosa floja y sigo buscando ese espíritu ¿Dónde estáis estrellas?:
'...entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras que sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ¡Ahhh!'
Jack Kerouac, En el camino
'...entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida mientras que sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre estrellas y entonces se ve estallar una luz azul y todo el mundo suelta un ¡Ahhh!'
Jack Kerouac, En el camino
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