8/9/09

El mundo rueda porque existes


Pueden escapárseme letras ahora, golpes erróneos, pero estoy buscando dentro de mí, a la vez que escribo lo siento, porque busco consuelo escribiendo, ah ahí está, ha salido esto...puedo sentirme bien ahora. El fuego de los sentidos nubla la mente y por poner tópicos no se hace poesía ni blues pero pueden florecer tallos verdes. No se escribe bien por leer mucho, no se canta bien por escuchar música, ni siquiera se es buen amante por haber follado mucho ni por haber escrito mucho sobre el amor. Por lo tanto no se es escritor por escribir en un blog. De todas formas sé que aunque llegara a terreno desconocido nunca me pondrían una placa en el Polígono donde vivo, pero sería bonito que metiera todo esto en un pen-drive y enterrarlo en el parque que hay junto a la autovía, por si hay una arqueología dentro de doscientos años y quieren saber algo sobre un individuo anónimo que vivió escribiendo algunos de sus desvelos. Y se me ocurre pensar que el Indiana Jones de turno no tendría tanta suerte encontrando estas palabras y mis huesos (si nadie evita que prefiera que mis cenizas vuelen junto al polen del Guadalquivir) porque pertenecieron a un individuo que se aisló de la sociedad en la primera mitad del siglo XXI. Con lo cual el sujeto de estudio no servirá para extrapolar conclusiones de otros de su época, que se movían en conjunto. No sabrán que fueron leídas, si no hay eternidad en estas palabras por lo menos guardadlas aquí porque puede que estos bytes hagan reflexionar sobre la desesperanza que se expande como una pandemia. Ésa es mi intención, quiero ayudar, no soy una mala persona al rechazar al mundo…sólo quiero comprender porqué es indomable, por qué lo siento así...cuando más estoy pensando que el control está en estas manos, que tanto miro preguntándolas, llega el Mundo y te hace ¡zas! Y es lo mejor que se puede acordar, take it easy, no ser bocazas retando a los dioses y aguantarse como un pelele en el mástil de un bucanero frente a una gran tormenta de hastío. Ah, me dedico a lanzar estos mensajes en botellas cuando me dejan de temblar las emociones que me provocan las caricias reales. Y sólo tengo que decirte que los peleles aguantan. Y se levantan de la tercera y sagrada caída, creyendo que es por última vez, iluso, porque no sabe que le quedan muchos kilos que levantar para seguir permitiendo que el mundo ruede bajo sus pies. Sí, pues el mundo rueda porque existes…
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