11/1/17

DESEOS EN VOLUTAS DE HUMO

Tu solemnidad, tu magia, me mostró el verdadero camino de la seducción con una deliciosa canción. Pusiste aquel blues y metiste mi impaciencia dentro de unas copas tendidas para que sirviese el vino. Mejor templar antes de lanzarse, acumular ganas volcánicas y abrazar el estado de sensibilidad que empezaba a recorrer toda nuestra piel. Me mostré complaciente aunque quería estar a la altura de los pájaros que volaban en mi pecho y en mi mente. Sonreí cortado cuando me miraste a los ojos profundamente enviándome una calada directa a mi psique. Levanté el pie del acelerador y adopté una actitud más receptiva aunque sentía mis latidos golpear en el pecho por el hechizo de tu sonrisa. A la luz de unas velas fumamos de un mismo cigarro en silencio; nuestras miradas se cruzaban jugando entre las doradas volutas de humo que ascendían formando espirales preciosas. Deseos en volutas de humo. Deseos en suspiros de humo que viajaban a lomo del mismo fluir del blues que acariciaba nuestros sentidos con un sentimiento. Entonces, cuando tus labios seductores suspiraron caladas desafiantes a diez centímetros de los míos, desataste la revolución. Y por fin tu cuerpo. La habitación se difuminó y nos rendimos a aquella penumbra dorada como personas sin máscaras, piel sobre piel. Sin el artificio de las palabras caímos irremediablemente atrapados en aquella corriente magnética que empecé a llamar destino. 


                                                                                                 Imagen de Fotomaf
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