12/2/15

¿Casualidad?

Si el azar se reivindicase, como lo hace de vez en cuando, lo que sucediera fuera de lo común podría traer consigo alguna pequeña sorpresa, algo inesperado que rememorar al final del día, cuando pongo los pies sobre la mesa después de cenar y busco un suspiro con el análisis rápido de lo que he vivido. 

Si la fortuna se cruza en mi camino un abanico de hechos placenteros podrá desplegarse, entre los fotogramas de la pantalla del televisor, que me hará perder el hilo de los argumentos, devorados por la imaginación. Las caricias, los calambres en la piel, la vibración del reflejo de la luna en mi alma, serían unos buenos elementos para conquistar el pensamiento postrero del día.
Publicar un comentario