5/2/15

¡Qué frío!

Besarnos el cuerpo, cada centímetro de piel, mientras las estructuras se derrumban. Jugar sin prisas porque estremece profundamente mejor que el desahogo rápido. Dios que frío alrededor y qué poco importa mientras que seas mi tabla de salvación. 

Bajo luces veladas o enérgicas de neón, bajo la plateada fulguración de un manto de estrellas o del haz de luna, limar cada filamento de las lenguas húmedas. Conjugar timidez con el más absoluto de los descaros porque no me juzgas con la mirada, tan sólo me dibujas con el tacto. 

Volver a mirar el crepúsculo, cuatro ojos valen más que dos para encontrar la inspiración. Desde este frío crear con las púrpuras nubes un palacio, llenarlo de energía que haga renacer con fuerza la imaginación. Translúcidas se hacen las formas de ver la vida cuando hay comunicación, se colorean fiestas de cualquier hecho anodino, se fruncen las palabras en el tejido luminoso de tu piel…
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