Besarnos el cuerpo, cada centímetro de piel, mientras las
estructuras se derrumban. Jugar sin prisas porque estremece profundamente un examen detallado antes
que el desahogo rápido. Dios que penuria alrededor y qué poco importa mientras
que seas mi tabla de salvación. Bajo luces veladas o enérgicas de neón, bajo la
plateada fulguración de un manto de estrellas o del haz de luna, limar cada
filamento de las lenguas húmedas, recorrer cada centímetro de piel salada. Conjugar timidez con el más absoluto de los
descaros porque no me juzgas con la mirada, tan sólo me dibujas con el tacto.
Volver a mirar el crepúsculo, cuatro ojos valen más que dos para encontrar la
inspiración. De este vacío crear con las púrpuras nubes un palacio, llenarlo de
energía que haga renacer con fuerza la imaginación. Translúcidas se hacen las
formas de ver la vida cuando hay comunicación, se colorean fiestas de cualquier
hecho anodino, se fruncen las palabras en el tejido luminoso de tu piel…
6/6/12
29/5/12
Que suceda
Nunca la indignación ha sido tan
amplia, cae el velo de un sueño y se nos presenta una crudísima realidad. Y a
pesar de que entiendes que es el mejor momento para protestar no sabes qué
hacer para caer en la ignorancia de nuevo. Y este embotamiento cuando sabes que
el tiempo corre no es nada bueno pues solo te deja la esperanza de que alguna
salvación surgirá. Siempre queda la utopía de la huída en la carretera,
rescatar el lirismo que sobrevive por cabezonería, la iniciativa de seguir
elaborando un discurso escrito que germine en esta tierra baldía. Con
preocupación por ser egoísta te debates en tus discursos internos. Sólo piensas
en que suceda una historia, que suceda esa apertura deseada y que importe el
corazón que se le ponga, porque fragmentos ambiciosos de espíritu no faltan,
porque te parieron forjador de sueños y orientador teórico de emociones, porque
tu debilidad es tu predisposición a amar. Y aunque te preocupa esta injusticia,
esta falta de solidaridad, la muerte de la protección universal, todo el dinero
para enjugar los vicios de los ricos, lo que más te desvela sobre todas las
cosas es que el mundo se agote sin que te hayas enamorado sin remedio. Porque
el amor es la única forma de que seas alguien, la mejor manera de vivir tus
sueños, una reivindicación muy particular. Y digo que el amor es mi
debilidad porque se que podría perder la medida, podría convertirse en una
esclavitud cuando la cabeza pide libertad. Y es que estoy afanado en soportar
las tentaciones de entregarme. Se que me contradigo, se que no puedo desear,
enseñar la patita y después esconderme. En la válvula de seguridad quizás
resida el castigo de la soledad. Y si la sospecha casi se vuelve certidumbre
por qué no cambiar el plan, por qué no confiar en las bondades del
enamoramiento, por qué temer siempre al sufrimiento y la manipulación. Si
realmente deseas hacerme daño mejor que no entres en mi vida, pero claro quién
lo puede asegurar, el amor no es seguridad, el amor es fe, lucha y adaptación
permanente. Terminar con ese mar de dudas, digo yo, para ver con claridad cómo arrojarse,
desprenderse de esta incertidumbre, para meter los pies en fango sin saber la
profundidad…
21/5/12
¿Me ven o no me ven?
¿Me ven o no me ven? Es lo que a
veces me pregunto, porque me siento intensamente y me gustaría ir más allá ya
que me tengo muy visto, suficientemente meditado, llevo lo mío encima como para
no apoyarme. Le toca a lo de fuera porque veo bastantes cosas que no me gustan
como para seguir insistiendo en mis carencias. La verdad es que todo lo que veo
en mi entorno deja mucho que desear, soy más intenso que todo lo grisáceo, que
todos los asfaltos quemados por el sol, repletos de colillas, que todos los
jardines arrasados por escombros y malas hierbas. Soy más intenso pero no
importa pues parece que uno desaparece de la faz de la tierra si no tienes
prestigio social, si no pasas de cien amigos en Facebook, si no muestras un
rosario de fotografías sonrientes. Cuántos egos fotografiando su vanidad hasta
en la parada del autobús y me pregunto qué interés tendrá que te vean el careto
durante una mediocre rutina posando como una rutilante estrella. No me verás
poniéndole caras al iPhone. No me verás si te interesa mi imagen, si te interesa
saber qué hago mas que quién soy. Me verás si compartes un rato de charla, si
te interesa una relación de largo recorrido aunque sea como el Guadiana, pero
no me presiones porque adoro la libertad tanto como la compañía. Por eso quizás
todos actuamos con disimulo pero si miran con el rabillo del ojo por qué no
arriesgan. Quizás son tiempos difíciles como para abrir la puerta a
desconocidos, a ras de piel. Y eso que la apuesta son sólo cinco minutos y qué
cuesta cuando el mismo nerviosismo ya es un placer en sí mismo por las
asombrosas explosiones químicas que se generan. No hay que tenerle miedo al
miedo dicen, no hay que potenciar muletas, afrodisíacos o desinhibidores
artificiales, solo mirar, plantarse y exigirle al mundo lo que es tuyo…
7/5/12
Tomaremos el desvío...
¿Cuál es el punto? De todo lo que está sucediendo, qué sentido tiene, qué significa todo esto. La pregunta es propia de la humanidad, nuestra identidad del gran poder que recibimos al tener conciencia. Huímos de la alienación con una chispa de curiosidad, algo a lo que agarrarse frente al tenebrismo de las cosas, frente a la tiranía del dinero. Quién no teme malograrse por esas inercias que nos arrastran por cañerías inmundas que sustituyen a cualquier transferencia de solidaridad, comunicación o afecto. La gloria es que la línea de la vida obliga a mantener la percepción de aquello que llamamos en su momento CORAZÓN, quién no siente ese impulso por muy embrutecidos que estemos aunque ya sepamos que los sentimientos también se acogen en el cerebro. La misma razón que quiere y que piensa nos ha llevado al aislamiento, pero tanta cordura no puede con esa energía reunificadora y por si acaso hacemos lo posible para recordárnoslo mediante una fantasía iluminadora que recarga ilusiones. Edificamos construcciones subjetivas a veces tan desmedidas que queremos cuentos, hacer malabares con dos dedos porque la necesidad tiene tentáculos muy largos. Pero si no deseáramos qué sería de nosotros. Así mantenemos una ambición tan vital ya que “muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones, aquellas que rescatan el brillo de los ojos y los corazones decaídos..." como decía Neruda. De corazones apagados sabemos mucho, por eso buscamos a personas que iluminen con su energía, que desprendan bondad, que nos hagan abrazar la locura sin remordimientos. Todos sabemos dónde nos ha llevado tanta prudencia, sabemos las consecuencias de haber asumido ciertos riesgos, pero ya nada importa pues haremos cualquier cosa por salir de esta carretera gris sin desvío. Nos desviaremos si surge para acercarnos al precipicio que nos haga despertar. Así volveremos a contemplar las estrellas fugaces desde un acantilado, tomaremos otras manos con cierto temblor de inseguridad y balbucearemos como un tonto adolescente aunque el tiempo haya sido implacable…
14/4/12
Arde Roma
Aprendizaje, sí, qué poca gente lleva esta norma como motivación para atravesar el transcurso de los días. Pero digo aprendizaje como asunción de lo que uno es, de lo que significa para el mundo y viceversa, como función clarificadora de hacia donde vamos pero hacia donde desearíamos dirigirnos. Queremos recibir y que poco damos. Cuánto orgullo egocéntrico cuando uno se encierra en sí mismo convenciéndonos de que no necesitamos a nadie. Nos tumbamos en un triclinio y con mirada desconfiada observamos cómo arde Roma mientras hay quien lucha por dejar huella o por ser marcado. Con esta costumbre lo más fácil es quedarse en la observación de la superficie externa, la adoración de la piel y las formas como pasatiempo artístico, como desarrollo del placer individual. Mientras disfrutamos desgranando un racimo de uvas para sentir como explotan en el paladar acariciamos un conformismo con un sabor de dulzura amarga. Arde Roma pero con una palmadita en la espalda trasciende cualquier inquietud. La hipocresía institucionalizada en las relaciones sociales nos ha llevado a una posición de mero espectador porque hay tanto juego sin sentido que para qué vamos a perder el tiempo. Que se esfuercen ellos en mantener una sonrisa hasta que se les desencaje la mandíbula. Porque este vacío que llevamos a dentro probablemente no se desvanecerá. Si se quiere entrar dos centímetros más adentro porqué respetamos con tanta veneración el derecho inalienable a la privacidad, el enroque de los círculos cerrados. Así es fácil conformarse con querer saborear sólo la carne. Esquivando que te usen como se usan calcetines, evitando que te humillen tus aspiraciones de comunión o de amor aplastándolas con cadenas de favores o con intereses espúreos. Pero sabes que afuera se está decidiendo algo importante y no se puede seguir de este tenor, todo parece derrumbarse pasto de las llamas y como parace decisivo aflora tu vulnerabilidad y hay que alzar las reservas para que te toquen dentro, porque este es un mundo gélido a pesar de que lo corroe el fuego y hay que desprenderse del escalofrío que nos entra cuando nos sentimos solos. Antes de que sea tarde…
16/3/12
El capricho loco de adorar en secreto
Especialista en fijarse en quien está fuera de alcance, así no hay riesgo de quedar atrapado en la tela de araña ¿verdad cabrón? Y luego no paras de regodearte en el desconsuelo de que no encuentras amor porque la cruda realidad no te da más que la respuesta de lo que es viable y tus deseos van por otros vericuetos. Pero es que hay formas, gestos, rasgos que encienden la mecha sensible, que alimentan el capricho loco de adorar en secreto. Una debilidad que hay que ocultar a favor de la sostenibilidad del entorno pues a nadie le gusta quedar en ridículo. Puede que no se quiera alimentar egos pero también hay quien le sorprendería que pudiera despertar deseos tan intensos, tan irresistibles, que se sueña con la ejecución, pero en verdad seríamos dioses si se pudiera conseguir probar todo lo que se antoja, seríamos héroes si pudiéramos convertir cada capricho en sentimiento perdurable. No todo el mundo puede resolver el balanceo de la duda apostando por jugar aun sabiendas de que hay un millón de posibilidades de perder, aun sabiendo que se pueda caer en una inútil ilusión que te arrastrará gracias a unas pocas atenciones. Hay quien se ilusiona por lo poco que te ofrezcan en ese camino de la ensoñación, quien sabe si dicha atención se despliega solo por educación. Los que nos prosperan mientras que la verdad sale a la luz consumen lentamente en privado esas intenciones oscuras mostrando cordialidad hasta que el brillo en los ojos les traiciona, y antes que descubrir la vibración por la que se mueven prefieren batirse en retirada. Pero claro ¿es mejor vivir en secreto el proceso de capricho hasta la desilusión o es una pérdida de tiempo?¿Se asienta sobre bases sólidas los descartes proporcionados por gestos triviales de distanciamiento? Cualquier confidente sincero diría que es gozo frustrante disfrutar sin saber que posibilidades son reales o construcciones artificiales pero qué alma soñadora no cae en tales embrujos, cuánto corazones solitarios pueden privarse de esas inercias…
3/3/12
Esta contagiosa alarma...
Todo los descubrimientos interesantes se hayan dentro de uno mismo, las reparaciones gratificantes, casi estoy convencido que las únicas posibles, en nuestro ático profundo porque del mundo poco se puede sacar, quizás mucha desesperanza. Sumergirse en la contagiosa alarma imperante es inevitable, nada más hay que leer el periódico o sondear la opinión. Parece que no hay peor esclavitud que ser ciudadano hoy en día, nada más hay que echar un vistazo para ver lo horrible que puede llegar a ser la sociedad. El poco espacio que queda para la liberación, para encontrar breves suspiros de felicidad, parece que cada vez es más cuestión de intimidad. En la cosa pública nos han conducido a un estado de shock para vaciarnos de contenido porque no convienen las hordas de ideas sino el control y la represión. Crece el tufillo de una esclavitud renovada. Mucho tenemos que decir de lo que aporta cada uno pero esta manta de escepticismo que ha caído sobre nosotros, este velo sobre los ojos, es resultado de mucho esfuerzo de las esferas dominantes por su miedo a la libre expresión, como freno a la revolución de la mayoría, al sobreseimiento de los prejuicios. Es la compensación al trabajo personal de cada uno, de cada conciencia, en la búsqueda de la liberación y del bienestar. Ha sido un largo viaje desde la conciencia colectiva y la lucha de los derechos civiles y de igualdad hasta el neoliberalismo y el capitalismo salvaje como única opción. En cualquier caso, mientras este tsunami siga dirimiendo que dejará en pie, la lucha individual continuará, aunque sólo sea para que nos dejen disfrutar del encuentro con nuestro propio placer y de los pocos sorbos de bienestar que podamos conseguir. Y que nos acusen de hedonismo…
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