26/1/09

Por un beso


Un beso, rojo contra rojo mediando labios. Soplos que filtran rayos de sol dividiendo la luz en miríadas brillantes, formando en aguas cristalinas de saliva las iniciales de tu nombre. Era diamante rojo la piedra de mi corazón helado, estaba así dándome vida bajo cero antes de que tu calor lo fundiera en ríos de lava. Tu beso me resucitará cada mañana porque nada hay como el almíbar de tu saliva para mi amargo paladar. Explotan arañas de fuegos artificiales azules eléctricos en mi cabeza cuando respiro por tu boca, ese denso olor de tu sexo, que desprendes a través de tus labios. ¿Quieres un beso o sólo quieres jugar? Llevo caminados kilómetros que me eché a la espalda recojiendo hierba verde esmeralda en los valles perdidos del Nilo para plantarla en la cima del Everest, blanco plateado que reflejaron mis labios fruncidos, esperando. Quise dar tres mortales atrás para caer en picado y sacudirme el corcho helado. Me tiré desde dos mil metros de altura agarrado a unas serpentinas haciendo grafittis en el aire, construyendo nubes ¿Qué quieres por enhebrar roces de labios con alientos esmerados? Caminé sobre mares inmensos, canté sobre aguas levantando columnas líquidas de deseos húmedos, mis labios rojos se volvieron morados. Moldeé la superficie de tu figura perfecta sin pensar en nadie, dándome cuenta que no tenía tu cuerpo entre mis brazos agarraré todo lo que me dolía para tragármelo, mi pecho lo convirtió en ritmos acompasados. Con latidos fabriqué el calor transparente que peina las arrugas de mi rostro cansado. Y tengo que refrescar mi aliento compartiendo vientos con el aire que me rodea y me queda el sol para sentir el placer dorado...
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