4/1/09

Sea un triunfador por un euro


Releyendo lo que he escrito estas Navidades he detectado un cierto estado de ánimo ciclotímico. Bueno, los momentos cimas no han sido de tocar castañuelas pero me ha sorprendido comprobar la dimensión del bajón. Sí, algo sospechaba pero no sabía que había sufrido abatimiento. Algo tiene que cambiar. Empieza la cuesta de enero y nos enfrentamos a los típicos balances anuales y los propósitos de enmienda. De pronto te tienes que sentir como nuevo y toca empezar algo nuevo. Por algo las editoriales sacan en estas fechas multitud de coleccionables como ‘Construya su propio barco’, ‘Aereomodelismo en casa’, ‘Bricolaje para bobos’, ‘Casa de Muñecas’, ‘Aprenda rumano en siete días’ y un largo etcétera. Productos que son puro marketing. ¡Oferta de lanzamiento! El primer fascículo cuesta 0,99 céntimos y van subiendo hasta que te sale el cuadernillo y una pieza de mierda a veinte euros. Yo voy a hacer mi propio coleccionable en un solo post, que durante el tiempo que esté conectado me costará un euro. Podéis hacerlo vosotros mismos en vuestra casa, el mío se llamará ‘Conviértase en un triunfador sin límite’. Así conseguiré alejarme de las depres y ahuyentar la baja autoestima. Sólo me quejaré una última vez y con eso me despacho: ayayayayayayayayay… ¡Basta! A poner las putas manos a la obra, a dejarse de lamentos, que empieza la aventura. Desde ahora seré un hombre nuevo con esta promoción. Y así este año voy a ponerme un monumento, me voy a dar un premio… ‘Dedico este triunfo a mi familia por el apoyo inmerecido que me han profesado durante estos años’. And the winner is… YO. Tesoro, mi tesoro, salvaré al mundo con este anillo. Que guapo soy, mi mirada azul profundo será portada del Vogue. Tengo tantos amigos, todos me quieren tanto, que han compuesto un ‘We are the world’ para homenajear mi carrera. Tengo una novia mulata que canta boleros y soy el amante de un príncipe heredero. Woody Allen quiere rodar conmigo el próximo anuncio de Freixenet. Almodóvar me ha fichado y no tengo que vestirme de drag queen ni enseñar el culo. Miguel Bosé me ha hecho una paella y ha llamado a Alejandro Sanz para componer una canción que me regalarán en mi próximo cumpleaños. Sólo podré quejarme porque tendré que trabajar en esta casa de campo que tengo en los Alpes suizos y no podré ir a las múltiple fiestas que dan en mi honor. Y trabajaré sentado porque tengo que entregar mi segundo libro, la editorial me ha llamado y dicen que quieren adelantarlo, la tercera parte de ‘Los pilares de la tierra’ de Ken Follet no les gusta un pelo. No sé qué hacer, no quiero acercarme por mi casa de Manhattan porque desde que me acosté con Madonna monta guardia con dos gorilas para raptarme y exprimirme hasta la última gota. Tengo que cobrar por adelantado la película y el libro porque le he comprado el rancho Neverland a Michael Jackson y hay que reformarla para quitarle ese aspecto de tarta de comunión que tiene el conjunto. El otro día me llamó y me dijo que me hará el Moonwalk en privado si le pago ya porque los abogados le andan pisando los talones. Y con tanto meneo me está entrando estrés y sólo pienso en el viaje al espacio que haré dentro de seis meses cuando termine el libro. En la estación espacial ISS plantaré un árbol, dejaré un ejemplar de mi obra y tendré que hacer el amor con Angelina Jolie, que dice que quiere otro hijo y sólo puede ser mío, porque Brad Pitt se ha encaprichado de mis huesos...
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