23/10/08

De malamor y la estampa taurina

No estoy de buen amor, fíjense iba a escribir humor y me ha salido esta otra palabra. Entonces no lo pensemos más, por eso estoy enfadado, no me sale el amor. Con esto quiero decir que no me sale romance alguno, que no me sale amar y que no sale el amor de dentro, que son tres cosas distintas aunque tengan la misma raíz. Bueno, en cierto modo amo a mi familia pero es otra clase de amor y además me decepciona porque siempre me veo más cariñoso que la otra parte, de aquí hace falta cariño aunque digan que lo tienen o digan que no hace falta decirlo. Pero no me importa porque de lo que estoy hartito ya es de no enamorarme, querer siempre he querido pero no caigo, nadie me cautiva ni encandila. Que palabra más bonita, encandilar, encender el candil, esa llama de esperanza, tibieza en una habitación oscura. Sé que no gano puntos al confesarlo o a lo mejor si los gano si alguien me considera sincero o valiente. Quizá a muchos les pasa lo mismo, me gustaría saberlo. Perder la cabeza por alguien da miedo, salirse del equilibrio que a duras penas me ha proporcionado mi individualismo ¿Os pasa a vosotros? Decidme ¿Cada vez os cuesta más apostar y darlo todo por alguien? Creí que estaba curado ya de esta necesidad, pero no puedo, no me es fácil pasar sin ese cariño, sin expulsar suspiros con los abrazos, sin sentirme sexualmente seductor porque me aparto de los polvos fáciles ¡Joder, declaro al dinero, a la posición social como secundarios, irrelevantísimos al lado del amor!¿Por qué no caigo enfermo?

Una nota de belleza objetiva: un torero en el parque dando muletazos, rojo enmarcado en verde, torso descubierto, abdominales marcados, perlas de sudor y esa bella coreografía. Cambia sus pasos, ahora ralentiza su movimiento con el capote, media vuelta. Concentrado, interpretando con tal maestría que creo que el muchacho realmente ve al toro. En mi cabeza globalizada esta imagen rompe y con cada capotazo escucho el nombre de Sevilla. Su cuerpo se contorsiona desprendiendo olor y morbo. Otro lance más y saca el estoque. Desde lejos lo espío porque no lo quiero molestar pero ya me ha hechizado, me deja hipnotizado y con un ademán se lanza a matar y deja sellado el recuerdo en mi memoria…
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