25/10/08

Revelación

Revelación, si, jeje, esta mañana he tenido una revelación. Siempre me he puesto como objeto de estudio, me he diseccionado, como si fuera lo más importante en este mundo, el análisis lo he hecho hacia adentro cuando tenía que haberle prestado atención al exterior, joder, que para eso soy periodista. Sí, tendría que haber analizado lo externo, el mundo, lo que me rodea. Qué cronista si no podría ser ¿de mis estados emocionales? Quizá a nadie le interese esto, tengo que aceptarlo, lo acepto y emprendo propósito de enmienda. Aunque en mi descargo tengo que alegar que algunas veces he plasmado lo que veía, he reproducido algunas imágenes más bien, pero intentando desarrollar mi sentido poético. Quizá hacha hecho poca crítica social porque fundamentalmente el mundo que veo ni siquiera me gusta, si me gustara tendría algún interés en cambiar las cosas. Qué digo cambiar, cuando menos protestar por algo, por el simple hecho de protestar, como la manifestación de estudiantes de la semana pasada. La convocatoria no fue muy escandalosa, pero había efectivos policiales como si de la salida a la calle de un ministro se tratara. Tuvieron la mala suerte de tener un día de lluvia, salieron a protestar, chillaron un poco y recogieron sus pancartas. No me dio la impresión de que durara mucho. El motivo de la convocatoria son los planes del Ministerio de Educación para endurecer la selectividad y razón no les falta, cada vez va a haber menos incentivos para estudiar una carrera. Si lo ponen más difícil se lo van a pensar, con lo difícil que está ahora la cosa. Todavía resuenan los ecos de quien protestaba porque habían rebajado el nivel de la educación secundaria. Me acuerdo, de todas formas, que hace unos años estudiar una carrera era garantía para el futuro, la máxima aspiración de un joven, tanto que incluso había quien pedía créditos para poder acceder a los estudios superiores (esos créditos que hoy en día también le será más difíciles de conseguir) Ahora se ha invertido la tendencia y se ha revalorizado la formación profesional. De todas formas está bien que salgan a protestar que a lo mejor así se quitan de encima la actitud pasiva. Lo entiendo y lo apoyo, no seré como aquel anciano que comentaba en el autobús que los jóvenes cada vez quieren hacer menos: ‘¿Qué es lo que quieren? ¿Porros?' decía a viva voz el venerable octogenario…
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